INFRAESTRUCTURA

 

HISTORIA DEL EDIFICIO

Esta hermosa edificación de estilo victoriano fue construida en 1906 como un Banco Mercantil por el millonario de la época, el boliviano Simón I. Patiño, conocido como el Rey del Estaño, por su exitosa campaña mercantil en esta materia. Con el tiempo, el edificio tuvo diversos usos, como haber sido parte del gran Hotel Belmont, antes de formar parte del patrimonio histórico del Ferrocarril de Antofagasta.

La apuesta de un grupo de antofagastinos de diferentes ámbitos de la sociedad hizo posible que sus nobles maderas, de pino oregón, volvieran a relucir, al igual que sus señoriales líneas arquitectónicas, testigos de un pasado glorioso.

Hoy Estación Antofagasta desde ahí trabaja en pos de promover la cultura. Desde ahí cientos de transeúntes interactúan y dan valor a este bello edificio ubicado en el corazón del barrio histórico.

 

LAS CÚPULAS...

Ubicadas en el techo de Estación Antofagasta,  funcionaron como un complemento del ancla del cerro. Con dicha indicación, se recomendaba a los patrones de embarcaciones menores que, una vez situados frente al ancla del cerro, debían tomar ese rumbo para ingresar a la dársena de la llamada “Poza del Salitre”.

 Se trata de dos esferas rojas, situadas en el coronamiento del edificio del ex Banco Mercantil de Bolivia, hoy nuestro Centro Cultural Estación Antofagasta, en la culata de calle Bolívar. Alineadas las dos esferas, determinan una línea recta que señala la enfilación segura para sortear los bajíos de dicho sector, de escaso fondo y peligrosa rompiente, especialmente con mar gruesa.

Actualmente, gracias a la recuperación del edificio, y llevada a cabo a través de la Ley de Donaciones Culturares y el Fondo de Restauración Patrimonial, del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, brillan para la ciudad en pleno barrio histórico.

 

SALONES

 

Estación Antofagasta posee tres salones que mantienen la magia y elegancia de los inicios y años dorados del edificio. El proceso de restauración consistió en mantener con máxima fidelidad el aspecto y arquitectura original para proyectar esa sensación de viajar en el tiempo y luego reencontrarse con una Antofagasta distinta, que despierta y que quiere cultura.

 

  • Salón 1 posee una dimensión de 334,98 m² y se encuentra la muestra "Desde el Ferrocarril, había una vez un desierto".
  • Salón 2 posee una dimensión de 233,93 m². Es el espacio para las diversas muestras que van rotando durante el año en Estación Antofagasta. También es el lugar escogido para las “Tertulias Culturales”, una actividad que comprende música en vivo, proyecciones de fotografías, videos e ilustraciones.Todo con el fin de propiciar y espacios de conversación entre los amantes del arte y la cultura. 
  • Salón 3 con una dimensión de 114,34 m², es contiguo al Salón 2, por lo cual ambos se complementan dependiendo de la exposición o actividad realizada y/o los requerimientos de las muestras de exhibiciones que desean estar en Estación Antofagasta.

 

Los pisos superiores aún no se encuentran habilitados, y están en proceso de restauración.